El Misterioso Accidente del Paso Dyatlov

Uno de los casos mas extraños de los años 50 fue el encuentro de los cuerpos de nuevo alpinistas rusos que realizaban una travesía por los montes Urales en Rusia con el objetivo de llegar hasta Otorten, una montaña 10 kilómetros al norte de donde empezaba su ruta.

  • Igor Dyatlov, líder del grupo (Игорь Дятлов) – Un estudiante del departamento de radio y líder del grupo, 23 años.
  • Zinaida Kolmogorova (Зинаида Колмогорова) – Una estudiante del departamento de radio, 22 años.
  • Liudmila Dubinina (Людмила Дубинина) – Una estudiante de economía, 21 años.
  • Aleksandr Kolevatov (Александр Колеватов) – Un estudiante del departamento de geotecnia, 25 años.
  • Rustem Slobodin (Рустем Слободин) – Un estudiante de la facultad de ingeniería, 23 años.
  • Yuri Krivonischenko (Юрий Кривонищенко) – Un estudiante de la facultad de ingeniería, 24 años.
  • Yuri Doroshenko (Юрий Дорошенко) – Un estudiante de economía, 21 años.
  • Nicolas Thibeaux-Brignollel (Николай Тибо-Бриньоль) – Un estudiante de la facultad de ingeniería, 24 años.
  • Alexander Zolotarev (Александр Золотарев) – Guía, 37 años.
  • Yuri Yudin (Юрий Юдин), de 24 años y único superviviente del grupo. Falleció el 27 de abril de 2013.

Todos los miembros tenían experiencia en viajes largos en esquí y expediciones de montaña, y a pesar de lo difícil de la aventura, la emprendieron sin problema.

Dos días después de empezar la ruta y tras haber pasado Vizhai, el último asentamiento habitado en la ruta, uno de los miembros, Yuri Yudin, tuvo que regresar a Ekaterimburgo por una enfermedad, dejando el grupo de nueve personas. Igor Dyatlov, el líder del grupo, debía enviar un telegrama a las familias de los demás esquiadores cuando regresasen a Vizhai el 12 de febrero de 1959.

Los 9 esquiadores siguiendo la ruta para llegar a la montaña Otorten

El tema es que pasado el 12 de febrero sin recibir ninguna noticia de los esquiadores, las familias pidieron que se organizara una operación de rescate. Tras seis días de búsqueda los rescatistas consiguieron el lugar donde estaban acampados los desaparecidos.

Una vista de la tienda que el equipo de rescate encontró el 26 de febrero de 1959. En un análisis detallado posterior se concluyó que la tienda había sido rasgada desde el interior.

Su carpa estaba rota y habían huellas conduciendo a los bosques cercanos. Una vez ahí, se encontró los cuerpos de Yuri Krivoníschenko y Yuri Doroshenko, ambos descalzos y en ropa interior – cosa ya lo suficientemente rara considerando que la temperatura media estaba en -30 grados centígrados en la zona. Por lo visto intentaron trepar por un árbol que cedió e hizo que cayeran al suelo, lo que explica por qué se encontró sangre y carne humana en el árbol.

Cuerpos de Yuri Krivoníschenko y Yuri Doroshenko

A 400 metros se encontraron los cuerpos de otros tres esquiadores y según su posición parecía que hubiesen fallecido tratando de volver al campamento. Uno de ellos, Igor, tenía una rama en la mano y con la otra se protegía o defendía de algo. Otro, Rustem Slobodin, tenía un hueco de 18 centímetros en el cráneo, por último, Zinaida Kolmogrova tenía el cuerpo de color anaranjado y el pelo con un tono grisáceo.

Cuerpos de Dyatlov, Kolmogorova y Slobodin

No todos cayeron en el mismo lugar, de hecho estaban separados entre sí por unos 100 metros.

La búsqueda de los otros cuatro expedicionarios se prolongó durante más de dos meses. Fueron encontrados por fin el 4 de mayo, bajo cuatro metros de nieve, en el arroyo de un barranco en el interior del bosque y cerca de un refugio improvisado a unos 75 metros del árbol donde fueron localizados los dos primeros excursionistas. 

Lyudmila Dubínina fue localizada de rodillas apoyando el pecho en la roca. El agua corría por su cara, las cuencas de los ojos estaban vacías y la lengua, ausente. Semión Zolotariov fue encontrado en el barranco, también con las cuencas vacías.

Cuerpo de Lyudmila Dubínina encontrado en un arroyo
Dos tomas del cuerpo de Semyon Zolotariov

Los cuerpos de Aleksandr Kolevátor y Nikolái Thibeaux-Brignolle se encontraron juntos abrazando uno a la espalda del otro. Los cuatro se hallaban mejor vestidos que el resto de sus compañeros, incluso portando calzado alguno de ellos.

Cuerpos de Aleksandr Kolevátor y Nikolái Thibeaux-Brignolle

Era como si hubiesen sido atacados desde adentro.Después de examinar los cuerpos se descubrió que 5 de ellos tenían signos de muerte por hipotermia, pero los otros coincidían más con víctimas de un accidente de tránsito en el sentido de que no tenían heridas visibles, todo el daño era interno.

El cuerpo de Nicolas Thibeaux-Brignolle tenía tremendos daños en el cráneo y al de Liudmila Dubidina le faltaban costillas y tenía la cabeza hacia atrás, por lo que se había roto el cuello. Además, le faltaba la lengua y su ropa indicaba altos índices de radiactividad. Alexander Zolotarev, por su parte, tenía fracturas en el pecho y le faltaban varios dientes, además su pelo era gris y parecía mucho más viejo de lo que era.

Había pruebas de que el equipo tuvo que abandonar el campamento en la noche mientras dormían. Todos estaban vestidos parcialmente, algunos sólo tenían un zapato, otros estaban envueltos en recortes de ropa rasgada que parecían haber sido cortadas de los que ya estaban muertos.

Su carpa había sido desgarrada por dentro y en un principio se creyó que quizás los indígenas del pueblo Mansi que vivía en la zona los podría haber atacado, pero eso pronto se descartó porque se consideró que las lesiones no podían haber sido causadas por otro ser humano: La fuerza de los golpes había sido demasiado fuerte y había tejido blando que estaba intacto.

Carpa rasgada encontrada por los rescatistas

Entre las cosas que quedaron en la carpa había un “obmotki”, algo así como un cinturón para las botas y que según el sobreviviente, Yuri Yudin, no era de ninguno de los del grupo. Además, habían unos lentes de sol que normalmente usaban los militares para demostrar que eran parte del ejército de la URSS, pero que no pertenecían a ninguno de los alpinistas.

Un grupo de excursionistas a unos 50 kilómetros al sur del incidente dijeron que, en la noche en que se cree que ocurrió todo, habían visto raras bolas de color naranja en el cielo, al norte, probablemente en la dirección donde se encontraron los cuerpos.

El veredicto final fue que todos murieron a causa de una “desconocida fuerza irresistible” y debido a la ausencia de sospechosos, el caso quedó cerrado en 1959.

A continuacion una galeria de fotos de la travesía de los 9 esquiadores, desde que llegaron al pueblo Vizhai y su recorrido a través de los Montes Urales.

Los 9 alpinistas reunidos junto a otros moradores justo antes de su salida a la montaña Otorten
Yuri Yudin se queda en Ekaterimburgo, ya que se enfermó
Fotos para el recuerdo de la travesía
Descansando y alimentándose
Pasando un buen rato sin saber lo que les esperaba
Su felicidad pensando que iba a ser una gran travesia
El equipo buscando la ruta después de una fuerte nevada

Por si fuera poco, en 1960 un avión con nueve personas se estrelló al sobrevolar esa misma montaña sin dejar un sólo sobreviviente y la caja negra no aportó absolutamente nada para la investigación.

Esta es la última foto que sacó Krivonischenko con su cámara. Algunos dicen que estas serían las esferas brillantes de las que habla Lev Ivanov en su entrevista. ¿Ustedes que opinan?

Última foto que sacó Krivonischenko con su cámara

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